El mercado de criptomonedas vivió uno de sus episodios más violentos en meses.
Durante la sesión asiática del 10 de octubre, una ola de liquidaciones superiores a los 29.000 millones de dólares provocó una caída generalizada en todo el ecosistema.
Bitcoin retrocedió más de 8.000 dólares en cuestión de horas, y las principales altcoins se desplomaron en cascada, borrando semanas de ganancias.
Aunque los titulares globales destacaban noticias positivas —como el acuerdo comercial entre Trump y Xi Jinping y la bajada de tasas de la Reserva Federal—, el mercado reaccionó en la dirección opuesta.
La razón no estaba en la macroeconomía, sino en algo más profundo: la quiebra de varios grandes proveedores de liquidez.
💀 Los nombres detrás del colapso
El análisis compartido por Enigma Fund, un fondo cuantitativo especializado en datos on-chain, identificó a los principales actores afectados.
Entre ellos, destacan varios market makers y fondos de arbitraje con gran peso en plataformas de derivados descentralizados.
1️⃣ ABC – El market maker colapsado
Uno de los mayores formadores de mercado en Hyperliquid, con control de cerca del 25% del volumen diario, vio cómo su posición se evaporaba.
Durante la caída del 10-11 de octubre, sufrió pérdidas superiores a 35 millones de dólares, y el 73% de su cuenta fue liquidada.
Actualmente opera con volúmenes mínimos, en modo supervivencia.
2️⃣ Cyantarb – El arbitrajista desaparecido
Operador de estrategias de arbitraje entre exchanges, fue forzado a cerrar posiciones por 100 millones de dólares, con pérdidas estimadas en 19 millones.
Desde ese día, su actividad en la red desapareció, sin rastro en los libros de órdenes ni en los movimientos on-chain.
3️⃣ Selini Capital – Herido pero aún en pie
El fondo cuantitativo Selini Capital registró pérdidas de hasta 16 millones de dólares en una sola noche.
Con una exposición total cercana a los 70 millones, suspendió parcialmente operaciones para revisar modelos de riesgo, aunque sigue activo y en proceso de reestructuración.
4️⃣ Wintermute – Liquidez evaporada
El histórico market maker institucional Wintermute trasladó más de 700 millones de dólares en activos (incluidos 200 millones en BTC) a Binance justo antes del colapso.
Esa salida coincidió con el inicio de la caída de precios, lo que alimentó rumores de insolvencia.
La empresa negó los rumores y afirmó que solo detuvo temporalmente su actividad de cotización, aunque esa pausa pudo amplificar el vacío de liquidez.
📉 Un mercado sin base sólida
La noche del 10 de octubre dejó al descubierto la fragilidad estructural del ecosistema cripto.
Cuando los grandes proveedores de liquidez se retiran, el sistema se colapsa sobre sí mismo.
Las consecuencias fueron inmediatas:
- Desaparición del volumen en altcoins medianas y pequeñas.
- Gaps de precio de dos dígitos.
- Spread ampliado en los principales pares de derivados.
- Recuperación lenta de la liquidez y caída de la confianza institucional.
El evento sirvió de recordatorio de que la liquidez no es infinita y que los modelos automatizados de alto apalancamiento pueden ser tan vulnerables como los traders minoristas cuando el mercado entra en pánico.
🧩 La lección del 10 de octubre
“Los market makers no son espectadores: son la estructura que sostiene al mercado.
Cuando caen, el sistema entero tiembla.” — Enigma Fund Report, 2025
El episodio será recordado como un punto de inflexión en la gestión del riesgo institucional dentro del ecosistema cripto.
Los grandes jugadores aprendieron —una vez más— que el apalancamiento excesivo y la liquidez limitada son una combinación letal.
El mercado sobrevivió.
Pero muchos de sus titanes, no.








