El mercado de Bitcoin atraviesa una fase de presión creciente sobre los inversores de corto plazo. Desde el 30 de octubre, el precio de BTC cotiza por debajo del coste base de los Short-Term Holders (STH) —estimado en torno a los 104.000 dólares—, una señal que históricamente ha estado asociada a periodos de capitulación y limpieza de mercado.
📉 Qué significa cotizar por debajo del coste de los STH
Los STH son inversores que han adquirido Bitcoin en los últimos meses y suelen reaccionar con mayor sensibilidad a la volatilidad del precio. Cuando BTC se mantiene por debajo de su precio medio de compra, estos participantes pasan a acumular pérdidas no realizadas, lo que incrementa el riesgo de ventas por pánico o salidas forzadas.
Este comportamiento contrasta con el de los Long-Term Holders (LTH), que históricamente tienden a mantener posiciones incluso durante fases correctivas profundas.
🔍 Contexto histórico: patrón repetido
En ciclos anteriores, situaciones similares han precedido a:
- Fases de capitulación local, donde los inversores más débiles abandonan el mercado.
- Periodos de consolidación lateral, en los que el precio construye una base antes de definir la siguiente tendencia.
- En algunos casos, rebotes significativos, una vez absorbida la presión vendedora.
No obstante, la duración de estas fases depende en gran medida del entorno macroeconómico y de la liquidez global.
🌍 Influencia del entorno macro
El actual contexto de incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal añade presión adicional. Las expectativas sobre tipos de interés, liquidez y balance de la Fed siguen condicionando el apetito por activos de riesgo, incluido Bitcoin.
Mientras persista la cautela institucional y la falta de una señal clara de expansión monetaria, los inversores de corto plazo continúan siendo el segmento más vulnerable del mercado.
📊 Señales a vigilar
Los analistas observan varios factores clave en los próximos días:
- Si BTC logra recuperar y mantenerse por encima del coste base de los STH, lo que aliviaría la presión psicológica.
- La evolución del volumen vendedor procedente de carteras recientes.
- La fortaleza del soporte en zonas técnicas relevantes, donde históricamente aparece demanda estructural.
🧠 Conclusión
La situación actual refleja un mercado en fase de ajuste, donde los compradores recientes están bajo presión, pero también donde suelen generarse oportunidades de reequilibrio. La capitulación de titulares a corto plazo ha sido, en ciclos anteriores, una condición necesaria para la reanudación de tendencias más sostenibles.








