La Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó la invitación oficial del presidente Xi Jinping para realizar una visita de Estado a Pekín en abril de 2026, en un gesto que marca un nuevo capítulo en las relaciones entre ambas potencias.
Durante la conversación entre ambos líderes, Trump extendió también una invitación formal para que Xi realice una visita de Estado a Washington más adelante ese mismo año, en una muestra de apertura diplomática que busca estabilizar la relación bilateral tras meses de tensión económica y estratégica.
🤝 Un calendario que redefine la diplomacia entre EE. UU. y China
Fuentes cercanas a ambas administraciones señalan que las reuniones se centrarán en:
- comercio y aranceles;
- cooperación tecnológica y regulatoria;
- seguridad regional en Asia-Pacífico;
- y mecanismos para reducir riesgos militares y económicos.
El anuncio llega en un momento marcado por la reanudación de varios canales de diálogo suspendidos desde 2024 y tras el reciente acuerdo sobre cooperación antidrogas y controles de exportación, alcanzado en Kuala Lumpur.
🏛️ Señal de distensión en medio de tensiones globales
Expertos en política internacional consideran que el intercambio de visitas podría contribuir a reducir la volatilidad en los mercados globales, especialmente tras los recientes episodios de incertidumbre geopolítica.
La Casa Blanca calificó el gesto como “un paso importante para reforzar la estabilidad y el entendimiento entre las dos mayores economías del mundo”.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores chino celebró la decisión, destacando que ambas naciones deben “gestionar diferencias de forma constructiva y ampliar los ámbitos de cooperación”.








